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viernes, 17 de diciembre de 2010

Día 17: Empatía Social

Antes de las vacaciones siempre suelen dar las notas, y hoy le ha tocado recibir las notas a España en materia laboral. ¿Adivináis el resultado? Correcto, hemos suspendido. Un informe del Comité Europeo de Derechos Sociales del Consejo de Europa, recoge los siete puntos de la Carta Social Europea que España incumple.

Hay una cosa en el informe que nos debería despertar cierto sentimiento de vergüenza. El salario mínimo español (629 euros) es según el informe “muy bajo” y “manifiestamente injusto”. Creo que Europa tiene razón, el otro día lo comentaba con mis alumnos de la universidad. Si nos quejamos del mileurismo, que ya es bastante vergonzoso, imaginaos lo que debe de ser ganar el salario mínimo. (Si no me equivoco la hora sale a menos de cuatro euros). La verdad es que la situación social en España es para estar cada vez más preocupado, a veces me planteo si realmente podemos hablar de un estado de bienestar social, no sólo tenemos un índice de paro del 20% sino que, también, un 20% de los españoles viven por debajo del umbral de la pobreza.

Mientras tanto el debate de la jubilación sigue vivo. No entiendo porqué alargar la jubilación hasta los 67, si cada vez es más difícil trabajar antes de los 25, ¿no sería más fácil hacer lo posible para que los jóvenes comiencen a cotizar cuanto antes? Y por otro lado, demos dignidad al trabajo, no se puede pedir a gente que gana el salario mínimo que quemen su vida hasta los 67 años. El trabajo es, o debía ser un símbolo de dignidad, y en ocasiones, en un país europeo y del primer mundo, como en el que estamos, pienso que no siempre es así.

Los que nos dedicamos al management y a los RRHH a veces tenemos el error de pensar que todo e mundo trabaja en nuestros entornos y tiene la misma calidad laboral, pero de vez en cuando es bueno que leamos noticias como esta, para poder hacer un ejercicio de empatía social. Quizás estas sean buenas fechas para hacerlo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Mes de oportunidades

Noviembre es un mes intenso para los que nos dedicamos a la formación, y así me pasa siempre, que, si de vez en cuando me pilla el toro con la actualización del blog, en el mes de noviembre me pilla siempre, y dejo las fotos de los cementerios durante casi un mes, dando al blog un aspecto bastante tétrico… Menos mal que en unos días me desquito con el blogcalendario de adviento y tendréis lectura durante, al menos, 24 días seguidos. (Por cierto, cualquier sugerencia de tema será siempre bienvenida, que el abismo del folio en blanco –o el word en blanco-es muy duro).

Como ya adelanté aquí, este noviembre está siendo también un mes prolífico en noticias, en cuanto a proyectos. Como ya sabéis, a finales de octubre vio la luz el libro “La Nevera Vacía. Gestión de personas en tiempos de incertidumbre”, escrito con mi compañera Diana Clarke, y con prólogo de Pilar Jericó. El día 9 de noviembre tuve la suerte de poder presentarlo en Santander, en la librería Estvdio. Nunca un título de un libro había coincidido tanto con el entorno de la presentación, y no lo digo por la nevera vacía, sino por los tiempos de incertidumbre, o más bien por el temporal que nos acompañó en esos días en la cornisa cantábrica, y que casi no me deja ni salir del hotel para ir a la librería. Al final pudimos llegar a Estvdio y hacer una presentación entrañable rodeado de amigos. Podéis ver fotos en el facebook de dosabrazos.

El jueves 25 de noviembre tenemos la presentación en Madrid, va a ser un día muy especial, no sólo por el acto en sí, sino por el ambiente que queremos lograr, la música, el lugar, y, por supuesto, porque contamos con dos presentadores de lujo, Pilar Jericó y el director de RRHH del Real Madrid, Jose María García de Tomás. Si aún no habéis confirmado la asistencia podéis hacerlo y ver todos los datos en la página http://librolaneveravacia.blogspot.com/. La verdad es que estamos sorprendidos con la cantidad de confirmaciones que nos están llegando, y creemos que se va a convertir en un encuentro de referencia para los profesionales del liderazgo en Madrid. Para ese día os aseguro que hemos procurado tener la nevera llena, al menos de cervezas…

Por otro lado, dentro de mi proyecto de RSC el día 12 comencé a colaborar con la Fundación CEAR HABITAFRICA, una ONG de desarrollo, con importantes proyectos de lucha contra la pobreza en África. Mi colaboración consiste en formar a sus profesionales en España, en temas de habilidades y competencias de forma gratuita, de esta forma el dinero que se destinaría a la formación puede destinarse a proyectos de la ONG en el tercer mundo, y es que, si nosotros estamos en crisis, hay personas que viven de forma permanente en condiciones críticas, y todo esfuerzo que hagamos es poco.

Antes de diciembre espero, también, estrenar nueva web, y nueva imagen corporativa, así que, con un poco de suerte, el blogcalendario de adviento lo podréis ver ya en la nueva página.

Y mientras ando liado con estos proyectos sigo trabajando en mis cursos, mis conferencias y mis clases en la universidad. Parece ser que seguimos en crisis y en mis ponencias cada vez me doy más cuenta que España necesita un rescate ¡ya!, no económico, pero sí de optimismo, así que en eso estamos, en inyectar optimismo e ilusión, como primer escalón para superar estos tiempos inciertos. Para optimismo el de los mineros de Chile, yo vaticiné que se harían de oro impartiendo conferencias, e igual me equivoqué, de momento me cuenta Ángel (mi mago de conferencias), y leo en la prensa, que lo que van a hacer es una peli porno inspirada en su historia…”La mina se comió a los 33” se llamará la pelicula, y es que, ya lo comentamos Diana y yo en “La Nevera Vacía”, el que en esta época no aprovecha las oportunidades es porque no se atreve a generarlas.

lunes, 18 de octubre de 2010

"Atrapados en la supeficie"

Estos días hemos asistido a un espectáculo mediático impresionante con respecto al rescate de los 33 mineros chilenos. Todo el mundo ha estado pendiente de los medios de comunicación, y se han batido records de audiencia en la historia de la televisión según algunas fuentes (elmundo.es).

Los derechos para los libros y las películas ya se están gestionando, y las televisiones están, como locas,firmando contratos con los protagonistas. Leo hoy que, en España, Antena 3 se trae esta semana a algunos de los mineros al plató.

Por supuesto, mis compañeros de profesión ya se han lanzado a escribir artículos sobre el trabajo en equipo, la orientación al logro, o el liderazgo, (ya sabéis la habilidad que tenemos los consultores para enlazar temas y venderlos) y pronto incluiran la historia de los mineros en sus conferencias. Y supongo que dentro de unos meses alguno de los propios mineros empezará a dar conferencias en empresas de todo el mundo, como hacen desde hace años sus compatriotas, los de “Viven”. (Siempre he dicho que para ser un conferenciante de lujo me hace falta una desgracia. Hay uno por ahí haciéndose de oro contando su infarto…)

Que conste que no me parece mal, de hecho, me parece bien, muy bien, y admiro el esfuerzo por rescatar 33 vidas humanas. Lo que no entiendo es por qué el ser humano (léase todos nosotros) da tanto valor a unas vidas y tan poco a otras. No acabo de entender porque no se dedican los mismos recursos y los mismos esfuerzos para rescatar las vidas humanas atrapadas en la mina del hambre o de la guerra. No entiendo porque 33 vidas son record de audiencia, y, sin embargo, los medios no nos apedrean los oídos y la vista a diario con las 25.000 personas que mueren cada día en el mundo como consecuencia del hambre y la pobreza, según la FAO (Sí, 25.000, no se me ha escapado ningún cero).

Que conste que no pretendo hacer una crítica demagógica, que sé que lo parece. Pretendo hacer una reflexión de cómo convertimos en noticia algunas cosas mientras otras nos pasan inadvertidas, aún siendo en su contenido mucho más graves y dolorosas.

Seis millones de niños menores de 5 años mueren al año, miles de personas dedican a ellos sus vidas y logran salvar más de 33, pero estos no pasaran de ser protagonistas de algunos documentales de la 2 en horario de madrugada. ¿Por qué? Es curioso el ser humano….

Ayer se celebraba una misa en el "campamento esperanza", lo que iba a ser una fiesta se convirtió en una protesta (no solo se abuchea en España). El motivo, las quejas de los compañeros de los mineros que se quejaban de sus condiciones de trabajo, "No somos 33, somos 300" "Estamos atrapados en la superficie" gritaban en sus pancartas.

"Cuantos miles de 33 nos quedán, aún por rescatar"...diría yo...


jueves, 9 de septiembre de 2010

Lección de humildad

Mi querido profesor, ya fallecido, José Antonio Jáuregui, era un fanático de las casualidades, yo, la verdad es que nunca les he dado mucha importancia, pero cuando éstas se convierten en experiencias transformadoras y te hacen cumplir sueños , uno no puede evitar pensar que las cosas a veces pasan por algún extraño motivo.

Recientemente he sido protagonista de una de estas casualidades.

Como ya sabéis llevo uno años destinando una pequeña parte de la facturación a la Fundación Hombres Nuevos, que actua en un barrio marginal en Santa Cruz, Bolivia, y llevo casi el mismo tiempo intentando conocer en persona a su fundador, Nicolás Castellanos, una persona realmente especial, y ofrecerle mi ayuda, para promocionar la Fundación desde España. Nicolás viaja con frecuencia a España, pero nunca habíamos podido coincidir hasta hace apenas un par de meses.

Y aquí llega la casualidad, unos días antes de mi entrevista con Nicolás, me llegó un mail de la Asociación Boliviana de Gestión Humana, invitándome a participar en el III Congreso Internacional de Gestión Humana de Bolivia, a celebrar en Santa Cruz de la Sierra, la ciudad donde el Proyecto Hombres Nuevos tiene la mayor parte de su obra. Cuando finalmente me encontré con Nicolás y le dije que en dos meses tenía que viajar a Santa Cruz, su respuesta no se hizo esperar: “Ven unos días antes y te quedas a vivir con nosotros”

Y eso he hecho, pasar tres días visitando un proyecto social de desarrollo integral que entusiasma desde que pones los pies en el barrio del plan 3000. Ni que decir tiene que no he ido a ayudar, sino a ver, a aprender, y a intentar no molestar. Y aunque he estado dando charlas a los microemprendedores, a la gente del proyecto y a las microempresas de tiempo libre, la lección, como no podía ser de otra manera me la he llevado yo.

Hoy después de la charla a los microempresarios una mujer me ha contado como, tras la muerte de su hijo, decidió casi dejarse morir, hasta que un día andando sin rumbo, alguien le dio un folleto en el que se la invitaba a ser emprendedora, pensó que su hijo le estaba dando esa oportunidad y se lanzó a la aventura empresarial. Su negocio: una empresa de repostería, su canal de ventas: ella misma vendiendo dulces de 10 céntimos en la puerta de un polideportivo, y, como dice el anuncio, ver los ojos de esa mujer brillando mientras te cuenta su sueño empresarial os prometo que no tiene precio.

Hoy he acabado en el proyecto, y me he mudado a mi hotel, para asistir al congreso, en el primer mundo del tercer mundo, como me decían irónicamente los voluntarios de Hombres Nuevos. La habitación me es extraña y echo de menos el hogar donde he vivido estos tres días, un hogar sencillo, sin servicio de habitaciones, microondas, ni televisión, un hogar que me recuerda, una vez más, quien soy, y todo lo que debo. Un hogar que me hace valorar lo que tengo y lo que la vida, día a día me regala. Un hogar que me dice que la responsabilidad social es una obligación más que una opción.

En definitiva un hogar de gente que pone pasión en su proyecto de ayudar a los demás. Gracias muchachos

martes, 31 de agosto de 2010

Vuelta al cole

Después de mes y medio sin escribir (y además, el último post era prestado), creo que ha llegado el momento de la puesta al día, ¿no? Así que aquí estoy…

Doy oficialmente por finalizado mi verano y me pongo, con ganas (o sin ellas), a afrontar el nuevo curso, que promete ser intenso. La verdad es que se está muy bien de vacaciones. En estas fechas me gusta dar una conferencia que titulo La vuelta al cole, y que está basada en una frase de mi sobrino Sergio, que un día me dijo que le daba pena que le diesen las vacaciones. Me dejó tan impactado que me puse a investigar qué le ofrece a un niño, no especialmente empollón, un curso escolar, como para que le dé pena que finalice dicho curso. Al final encontré tres aspectos que son motivantes para los niños, y que deberían serlo para los adultos durante el curso:

1. Tener unas relaciones sociales enriquecedoras

2. Aprender cada día cosas nuevas

3. Disfrutar al máximo de los momentos de ocio

Así que aquí me tenéis, aplicándome el cuento para superar el llamado síndrome postvacacional, dispuesto a seguir aprendiendo cada día más (por eso he decidido seguir impartiendo clase en la universidad, que es donde más aprendo, a pesar de que los genios burocráticos me han quitado horas), dispuesto también a disfrutar de mi gente, y, cómo no, creando momentos de ocio y planificando escapaditas que hagan al espíritu expansionarse (como dice Don Sacramento en “Tres sombreros de copa”)

El otoño promete ser movidito, de momento dentro de unas horas me entrevistan en Aragón radio, el viernes, 3, conferencia y juego urbano de trabajo en equipo en el Escorial, para una empresa de Recursos Humanos, y el sabado, 4, marcho para Bolivia.

Bolivia seguramente va a ser una experiencia interesante, por un lado voy a participar como ponente en el III Congreso Internacional de Gestión Humana, y por otro, voy a pasar tres días, invitado por Nicolás Castellanos, visitando el proyecto de desarrollo social de la Fundación Hombres Nuevos. Como ya os conté aquí una vez, Nicolás es Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, y es el presidente de una fundación creada para apoyar el desarrollo humano de un suburbio en Santa Cruz de la Sierra, ahora su obra se ha convertido en un proyecto social impresionante, y voy a tener la suerte de pasar allí tres días y conocerlo a fondo. Además como algunos sabéis Hombres Nuevos es una de las ONGs con las que colaboro regularmente con parte de mi facturación (es parte de mi Responsabilidad Social Corporativa). En fin, todo un lujo de experiencia.

A la vuelta me esperará el ritmo habitual, las clases, cursos, conferencias, y…¡un curso de monólogos! Sí, sí como habéis leído, un curso de monólogos, que, por supuesto yo no impartiré, sino que recibiré. Durará tres meses y espero que me sirva para poder aplicar técnicas humorísticas en los cursos y conferencias. También tengo previsto investigar sobre el tema del humor en la empresa, pero eso os lo iré contando cuando tome forma.

Por si esto fuera poco, en octubre o noviembre presentaré nuevo libro, escrito con Diana Clarke, sobre el liderazgo en tiempos difíciles (no os cuento más), el texto está en manos de la editorial y esperamos poder verlo dentro de poco. Y en esas fechas también, estrenaré nueva web y nueva imagen corporativa. Ya sabéis, renovarse o morir… y yo me estaba muriendo en la 1.0. (Por cierto, queda pendiente de escribir aquí mi aventura pidiendo un crédito ICO, y descubriendo que esto del ICO es, poco menos que un fraude)

Como veis empiezo fuerte y no me faltan proyectos, así que no me queda otro remedio que autoconvencerme de que volver al cole no es tan malo y ponerme las pilas. Prometo manteneros al corriente de todas estas noticias, e intentaré, aunque no siempre lo consiga, mantener el blog más atendido.